Chuang Tse soñó que era una mariposa


Las palabras llegaron, como si tal cosa, cuando dejó de buscarlas. Su subconsciente llevaba varios días yendo en la misma dirección, pero por una carretera distinta, y lo único que necesitaba era que su parte consciente dejase de hacer tanto ruido para poder concentrarse como dios manda…

La inspiración le llegó cuando estaba recién despertado, como suele venir a menudo. Estaba tirado, de mala manera, en la camilla destartalada que había instalado dentro del campamento provisional. Algo sin duda poco hogareño, pero infinitamente mejor que las tiendas de campaña empapadas por los monzones que el resto del equipo arqueológico estaba utilizando en la superficie. Aquí, aunque un poco más precario, se encontraba al lado de la caverna donde estaba el Libro, y podía trabajar casi ininterrumpidamente en su investigación. Ese día se levantó con la solución en la cabeza, se preparó un café caliente y espeso, de los que tienen grumos de nata flotando, y apuntó todo lo que pudo en su vieja y sucia libreta negra. Antes de esperar a que alguien más del equipo bajase a la cueva, se dispuso a verificar si su corazonada sería correcta.

El artefacto que los arqueólogos habían llamado “El Libro” era la única reliquia que se había encontrado de la misteriosa especie alienígena conocida como “Especie 001″. Se trataba de un tomo pesado, encuadernado en espesas tapas de metal bruñido. Un ingenioso mecanismo cerraba herméticamente sus páginas. Las instrucciones para abrir el libro se encontraban grabadas en el propio mecanismo, expresadas en extraños jeroglíficos cuya traducción creía haber desentrañado por fin. Emocionado, se acercó al pedestal, puso sus manos sobre el libro, manipuló el mecanismo de cierre y rec

Las palabras llegaron, como si tal cosa, cuando dejó de buscarlas. Su subconsciente llevaba varios días yendo en la misma dirección, pero por una carretera distinta, y lo único que necesitaba era que su parte consciente dejase de hacer tanto ruido para poder concentrarse como dios manda…

Y justo en el momento adecuado. Su camello llevaba varias horas corriendo por las dunas del desierto. Aunque era un animal resistente, pronto se cansaría y necesitaría parar. No era una opción. Aunque llevaba al menos una hora de ventaja a los hombres del sultán, poderosos Djinns asistían su cacería. No, tenía que recurrir a la única vía de escape que le quedaba: El tomo mágico que robó al sultán. Finalmente, había logrado descifrar en su cabeza las runas arcanas que protegían sus páginas frente a lectores indeseados. Manteniendo el equilibrio sobre la cansada bestia, pronunció las palabras mágicas, abrió el libro y busc

Las palabras llegaron, como si tal cosa, cuando dejó de buscarlas. Su subconsciente llevaba varios días yendo en la misma dirección, pero por una carretera distinta, y lo único que necesitaba era que su parte consciente dejase de hacer tanto ruido para poder concentrarse como dios manda…

El aire del mar, cargado en su olor a sal, le acompañó en su camino a las estancias del capitán. Habían sido unos meses muy cansados, navegando en las traicioneras aguas del Golfo. Había tenido que suprimir ya un motín, y pasar por debajo de la quilla al menos a otro de sus marinos. Pero por fin las cosas parecían mejorar. Tras darle muchas vueltas a la cabeza, había logrado descifrar el extraño código del mapa del tesoro que guardaba en su camerino. Ya sabía dónde buscar, y tenía algo más que ofrecer a sus hombres que promesas vacías. Contando ya en su cabeza el botín de doblones, abrió el libro donde guardaba sus mapas y desenr

-¿No puede al menos decirme si hay alguna posibilidad de mejora?

La mujer tiene los ojos enrojecidos. El hombre, en aparente estado de coma, yace en una camilla, rodeado de instrumental médico. El doctor exhibe la mirada de aquél que preferiría estar en cualquier otro sitio y otro momento que el aquí y el ahora.

-Compréndalo, señorita, lo hemos intentado todo: Estimulación eléctrica, biológica, un bypass virtual de su sistema nervioso… Incluso nanoterapia. Pero no reacciona…

-Pero, ¿no saben siquiera qué es lo que le pasa? -Implora la mujer- ¿Por qué está así? ¿Por qué parece estar en coma?

El médico titubea. Tose disimuladamente antes de hablar. -Bueno… a estas alturas… sólo tenemos hipótesis. Debe entender que es un caso muy inusual…

-¡Cuénteme lo que sea! ¿No lo entiende? ¡Necesito algo, algo a lo que agarrarme! -La mujer se sienta en el borde de la camilla y aprieta con delicadeza la mano inerte del hombre, ajeno a la conversación que se desarrolla a su lado.

Tragando saliva, incómodo, el médico intenta torpemente tranquilizar a la mujer con sus palabras. -Algunos… algunos pensamos que se encuentra atrapado en un bucle mental…

-¿Un bucle mental?

-Sí… está reviviendo su última experiencia virtual, una y otra vez, en bucle. Su mente está atrapada en el mundo virtual, desconectada del real. Es incapaz de salir de esa experiencia y enfrentarse a la realidad, de forma que su mente ha “parado” su consciencia y le ha hecho entrar en un coma… Es un coma, a todos los efectos, provocado por algo en la última sesión de realidad virtual que experimentó.

-Pero, ¡eso es imposible! -exclama la mujer, alterada-. ¡El producto es totalmente seguro! ¡Los anuncios no dejan de repetirlo!

El médico sonríe con una mueca triste. -Señorita, la mayor adición de nuestro siglo es sin duda nuestra dependencia de la tecnología, pero el mayor pecado es que nos creemos siempre al pie de la letra lo que nos dice la publicidad…

-Y… ¿qué podemos hacer, doctor, qué podemos hacer?

-Esperar, sólo esperar… Y rezar por que algo le haga despertar de su pesadilla…


Las palabras llegaron, como si tal cosa, cuando dejó de buscarlas. Su subconsciente llevaba varios días yendo en la misma dirección, pero por una carretera distinta, y lo único que necesitaba era que su parte consciente dejase de hacer tanto ruido para poder concentrarse como dios manda…

Un texto para el Cuentacuentos
  1. #1 by sara - April 28th, 2009 at 15:38

    Esto voy a tener que leerlo yo varias veces…

  2. #2 by Niobiña - April 28th, 2009 at 21:25

    Primero dices que no anuncias, y luego, la mala leche de ser el único que se queda atrás la semana que volvemos “las antiguas glorias” en masa, te hace publicar este relato…

    Pues doy gracias porque sintieses esa pelusilla de ser el que no iba a publicar, porque gracias a eso, he podido leer este relato, que me parece lleno de imaginación y un relato muy completo y complejo…

    Me ha gustado mucho…

    Besines de todos los sabores y abrazos de todos los colores.

  3. #3 by Tormenta - April 29th, 2009 at 11:35

    Muy bueno.
    Asi, ya está. Y de complicado nada. No lo pones especialmente facil pero es cristalino. De lo mejorcito que he leído hasta el momento. Mis felicitaciones cuentista.

    Un saludo

    pd. cuentista? o tan sólo eres Sarg soñando que es un cuentista o un cuentista soñando que es Sarg? :P

  4. #4 by Brujita - May 1st, 2009 at 14:36

    genial, sensacional… me ha gustado muchi

    besines embrujados

  5. #5 by Sarg - May 4th, 2009 at 10:53

    Merci a todas :)

    Creo que soy Sarg soñando que soy Sarg. A menudo es una pesadilla XD

  6. #6 by Croc - May 4th, 2009 at 15:34

    Me ha recordado mucho a la película “Nivel 13″ (que recomiendo ver) :)

    Me encanta cuando se dan pequeñas pinceladas de algo mucho más grande, como observar a traves de una rendija una escena de una película que se está rodando. La imaginación galopa para dibujar el cuadro entero, y el collage que forman y que has conseguido plasmar en este relato.

    Muy bueno ^^
    Un saludo!

  7. #7 by Antonio E. Zafra - June 9th, 2009 at 20:45

    Vaya creo que me voy a hacer fiel seguidor tuyo jejee. Tanto el fallido relato para el CETH como este merecen sin duda mi mejor alago. ¿Complicado? Yo creo que los relatos que no deben dejar entrever el final para ser interesantes deben serlo por obligación, sino el relato carecería de ese interés que despierta el desconocer hacia donde nos llevarán las letras.

    Un saludo, suerte y bienvenido al CETH

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