Red de luz


Atended: Elroy Workman es una persona fuera de lo común.

Elroy Workman no ve la vida como los demás. Cuando mira a su alrededor, es capaz de ver de forma física y tangible las conexiones sociales entre los seres humanos. Oh, no les entiende, no mejor de lo que cualquier otra persona puede entender a los demás. Pero puede ver lo que les une y lo que les separa.

Para Elroy el mundo entero no es más que una red entrelazada de hilos luminosos, que sabe que sólo él puede ver. Una visión gloriosa, toda la humanidad unida entre sí por una retícula de relaciones sociales. El amor tiene un profundo color rojo que parece latir con vida propia. El odio es negro como el cielo en una noche sin luna, y sus hilos se retuercen y se sacuden como serpientes que huyen de su propio veneno. La amistad tiene un amarillo profundo y cálido, y el respeto parece fluir como un río de color azul celeste. Todo el planeta está unido por esta gigantesca red.

A veces Elroy se ha aprovechado de este conocimiento, usando esa intuición suya para convencer a una u otra persona. La mayoría de las veces se limita a observar, fascinado, a imaginarse en su mente cómo son exactamente las conexiones de las personas que ve. ¿Será ése un amor sincero, o un amor frustrado? ¿Será esa amistad nacida de haber afrontado problemas en común, o simple camaradería entre compañeros de trabajo?

Elroy disfruta observando los retorcidos hilos que sujetan a los seres humanos.

Al menos eso es lo que explicaba la nota de suicidio que el oficial encontró en la habitación de Elroy. Porque un día se miró a sí mismo con detenimiento, y se dio cuenta de que ningún hilo luminoso partía o llegaba a él.

Para el resto del mundo, Elroy es simplemente un loco más.

Un texto para el Cuentacuentos
  1. #1 by Esther - December 23rd, 2009 at 20:56

    Genial, magestuoso, fantástico. Me ha encantado 🙂

    Triste realidad la de Elroy. Ojalá yo no acabara igual pero… 🙁 Se me ocurre que sería genial que yo pudiera ver esas conexiones como él, con esa facilidad. Así podría saber cuándo me están engañando o cuándo el que me dice algo, lo siente de verdad y no es algo que se queda en el olvido. Quizás El Señor de los Sueños… si le pido el deseo… ¿qué? ¿Por qué no? Dicen que mente es poder. Por intentarlo…

    Nada, que encantada de conocerte. Y sí, me gusta el Elroy sobre el que escribí tb. Lo malo, es que es un fantasma, un espíritu 🙁 Pero, sí, ¡¡me tiene loca!!

    En serio, que me ha encantado y que encantada de conocerte tb.

    Saluditos.

  2. #2 by Diego - December 26th, 2009 at 15:30

    La soledad puede llegar a ser devastadora.

    Una historia muy buena, me ha gustado mucho.

  3. #3 by ^^ - December 27th, 2009 at 18:29

    Asombroso espejito más complejo de lo que parece…

    No es un don. Es una tortura propia de castigos eternos…

  4. #4 by Sara - December 27th, 2009 at 18:38

    No me gustaría darme cuenta un día de que no llega ningún hilo a mí. Tiene que doler.

    Me ha encantado, obviamente.

    😉

  5. #5 by Dark Sweet - December 27th, 2009 at 21:58

    Aisss, esa soledad…y esos finales d cuentos no tan felices…Y esos hilos que a veces son tan negros…un besito y felices fiestas =)

  6. #6 by Paula - December 29th, 2009 at 23:12

    Sería genial poder ver esos hilos. Me ha gustado mucho tu relato. Saludos!

  7. #7 by atenea - December 30th, 2009 at 03:43

    Wow! Me ha encantado tu historia porque me gustan los finales que no me espero… qué triste y qué bonita a la vez!! 🙂 Besos!

  8. #8 by Paula - January 8th, 2010 at 10:31

    Qué bonita aunque triste historia.
    Tiene que ser horrible no ver ninguno de esos hilos, ni sentir ni hacer sentir nada a nadie… pero me ha gustado el modo en que veía esos lazos… es original.

    ¡Un saludo!

  1. No trackbacks yet.

Comments are closed.