Arráncame


Me dijiste que arrancase la luna del cielo para ponerla a tus pies. Me dijiste que pintase con susurros tu melancolía sobre un manto de estrellas. Me dijiste que grabase con hilo dorado una canción que jamás podrías cantar. Me dijiste que te buscase un cuento desgranado como las capas de una cebolla. Me dijiste que dedicase palabras al viento, que las dejase volar, que las enseñase a no tener raíces y que huyesen nómadas antes de que las atrapase el implacable espectro de la soledad…

Y te escribí esta prosa. La luna… la luna puede esperar.

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